Lección 04. Objetivos y recursos

Título de la lección: ¿Cómo hacer? Estrategia y Metología
Objetivos: Prepara las condiciones para sentarte con tu planificador financiero y diseñar los métodos y estrategias de inversión para alcanzar los objetivos fijados en la lección 2.
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Lección 4 – ¿Cómo hacer? Estrategia y Metología


Con los objetivos específicos, ya tenemos los horizontes temporales y los recursos que vamos a utilizar para alcanzar nuestras metas

El siguiente paso es decidir “cómo” realizaremos el viaje.

El cómo depende de muchos factores a la hora de elegir los medios de transportes a utilizar:

  • Recursos económicos
  • Tiempo disponible
  • Miedos y experiencias negativas en el pasado Los acompañantes
  • Gustos y preferencias
  • Etc.

 

Esta lección la vamos a dividir en dos partes:

Parte 1: Identificar el perfil de viajero que eres, y los medios de transportes que tendrás a tu disposición.

Parte 2. Como utilizar esos medios de transporte.

 

Entendemos como medios de transportes los productos financieros que tenemos a disposición en el mercado español y el cómo los métodos y estrategias que podemos aplicarles.

En la lectura de esta lección te pido paciencia y atención. Encontrarás conceptos nuevos y técnicos, por lo que resulta importante que te familiarices con ellos.

Es el momento de pasar a otro nivel, enriqueciendo tu vocabulario.

Me escucharás repetir muchas veces esta frase: “Para que no hagas lo que le conviene al banco, es importante saber que pedirle o entender lo que te aconseja”.

Si no sabemos qué pedir, qué decir o qué decidir, alguien lo hará por nosotros.

La educación financiera tiene el fin de hacerte entender conceptos de finanzas y conocer los criterios para saber qué elegir y con quién aconsejarte.

 

Al final de esta lección te sentirás satisfecho y más fuerte a la hora de decidir. Recuerda:

 

“Invertir en conocimientos produce siempre los mejores beneficios”. Benjamín Franklin

PARTE 1: PERFIL DE INVERSOR Y RIESGO DE LOS PRODUCTOS FINANCIEROS.

Es como el perfil del viajero: ¿Qué tipo de viajero soy? ¿Y los que me acompañan? Respondiendo a estas preguntas decidiríamos el medio de transporte a utilizar (avión, coche, moto, a pie, barco, etc.). Y en finanzas es igual. Lo primero que debemos hacer es definir los perfiles de inversor y, a continuación, decidir los medios de transporte a utilizar para cada objetivo específico.

Cuando realizamos un viaje, estamos expuestos a los riesgos específicos del mismo y otros que puedan afectar de forma independiente, como factores de tipo meteorológico, sociales etc. Por otra parte, se encuentra el propio destino al que queremos llegar así como el momento, que también nos condicionan el medio de transporte a utilizar. Me explico…

Por ejemplo, si quiero hacer el camino de Santiago, puedo hacerlo a pie, en bicicleta, a caballo, etc. pero no podré hacerlo en coche, en avión y menos en barco. Por otra parte, si quiero ir a Paris, sí que tengo el resto de opciones sin olvidar, por supuesto, el tiempo que tendría disponible para hacer el viaje, que también me limitará las elecciones.

En finanzas, el perfil de inversor es muy importante; mejor dicho, es clave, y condicionará la posibilidad de utilizar unos medios de transporte u otros.

 

El “perfil de inversor”

Empecemos por conocer bien el concepto “perfil de inversor”. Sirve para establecer qué riesgo estás dispuesto a asumir en tus inversiones. Es por ello que también se le llama perfil de riesgo.

¿Cómo saber cuál es tu perfil de riesgo?

Seguimos con nuestro símil del viaje. Supón que te vas de vacaciones con tu pareja.

A ti te gusta viajar en moto, ya que tienes experiencias muy divertidas viajando de esta forma. Sin embargo, tu pareja nunca ha viajado en moto y no sabe si le gustará o no, pero, de inicio, le da miedo. En este punto llegamos a un pacto y hacemos una pequeña prueba antes de irnos de viaje dando un paseo en moto juntos llevándola de acompañante.

¿Qué puede suceder?

  1. Que lo sufra.
  2. Que le guste ir de acompañante.
  3. Que le guste hasta tal punto que quiere aprender para llevar su propia moto.

Este símil recoge perfectamente las tres situaciones que se pueden dar a la hora de determinar el perfil del inversor. Además, también podemos sacar conclusiones sobre el concepto mismo de riesgo. Por ejemplo, ¿es arriesgado viajar en moto? Pues sí. ¿Cuánto? Depende de los conocimientos y experiencia y también de la suerte… ¿Y viajar en coche? Estadísticamente, menos que viajar en moto (aunque yo no forme parte de la estadísticas de accidentes)… ¿Y en avión? ¿Y a pie? Está claro, entonces, que, en función de nuestro conocimiento, experiencias, preferencias y acompañantes determinaremos el medio de transportes a utilizar.

En finanzas nos pasará lo mismo.

Volvamos a nuestros objetivos vitales y veamos cómo debemos establecer nuestro perfil de inversor. Lo primero que tenemos que hacer es conocer bien el riesgo de los productos financieros y después, teniendo en cuenta también nuestra situación personal y nuestra forma de ser, elegir aquellos que resulten idóneos para alcanzar los objetivos establecidos.

Productos bancarios y financieros de inversión en función del riesgo:

  1. Depósito a plazo fijo, “viajar a pie”.
  2. Renta fija, “viajar en coche”.
  3. Renta variable, “viajar en moto”.
  4. Los fondo de inversión, “viajar en transporte público: taxi, autobús, tren, avión, etc.”.

Conozcamos el riesgo de estos productos

1  DEPÓSITOS.

Es un contrato por el que le prestamos dinero al banco durante un tiempo determinado (un mes, tres meses, seis meses, un año,…) y, a cambio nos paga unos intereses y nos lo devuelve al final. El riesgo está en que no pueda pagarnos los intereses o que incluso tampoco nos pueda devolver el dinero que le hemos prestado.

Solución: Hasta 100.000 € por titular está garantizada por el Estado la devolución de la cantidad total depositada en este banco (depósitos y cuentas).

Para cantidades mayores, debes analizar la solvencia del banco en cuestión. Sería adecua- do hacer con el banco lo mismo que él hace contigo cuando le pides un préstamo, que es analizar la capacidad para devolvértelo, es decir su solvencia (tan de moda últimamente).

Los depósitos son idóneos para objetivos a corto plazo, tipo boda de un hijo en seis meses o dentro de un año, apartar una cantidad para pagar impuestos, un viaje, etc. El método de inversión sería seleccionar aquel que encaje con el plazo en el que necesitarás el dinero. La estrategia ha de ser buscar en el mercado una buena oferta y compararla con mi entidad de referencia.

Consejo: No debieras contratar un depósito en otra entidad nueva solo por la rentabilidad que ofrezca, porque existen costes indirectos por mover el dinero de una entidad a otra y por mantener una cuenta si no cumples los requisitos que impone el nuevo banco.

2. RENTA FIJA

Es también un préstamo de dinero a un banco, a una empresa o al Estado. Se trata de invertir el dinero a cambio de un rendimiento fijo pactado al inicio y que no cambia en el tiempo. Este tipo de inversión puede realizarse a corto, medio o largo plazo.

Desde el punto de vista del riesgo, los dos aspectos que más hay que tener en cuenta son:

  1. El riesgo de quiebra del emisor (un Estado, una empresa, un banco), lo que supondría la pérdida del capital invertido.
  2. El riesgo de que suban los tipos de interés y se necesite el capital antes del vencimiento, lo que también supondría pérdida de capit

Solución: Para evitar el riesgo de quiebra del emisor, la mejor opción es utilizar fondos de inversión. Por ejemplo un fondo de renta fija puede tener en cartera desde 50 hasta más de 1.000 títulos.

La renta fija es idónea para recibir rentas periódicas. Sin embargo, desde que existen los fondos de inversión que pagan dividendos periódicos, invertir en activos de renta fija di- rectamente tiene más riesgos y desventajas (por ejemplo fiscales) que ventajas.

Consejo: Utilizar fondos de renta fija, mixtos, o de renta variable que paguen dividendos es una opción que no muchos clientes conocen.

3. RENTA VARIABLE

Supone hacernos propietarios de una empresa y disfrutar de sus beneficios a través de los dividendos y de su revalorización. Básicamente, tiene también dos tipos de riesgo:

  • La pérdida de capital por la quiebra de las empresas o por una
  • La volatilidad que consiste en la oscilación del precio a corto plazo. Este riesgo puede ser positivo o negativo, según se utilic

Solución: Para evitar el riesgo de pérdida de capital tanto por quiebra de la empresa como por la crisis, lo mejor es utilizar fondo de inversión con un método que también aproveche las bajadas.

La renta variable es idónea para invertir a largo plazo, crear capitales o recibir dividendos. No existe hasta la fecha ningún otro activo que a largo plazo ofrezca posibilidades de obtener mayores rentabilidades; ni siquiera la inversión inmobiliaria.

Para que la renta variable sea satisfactoria, nos exigen tres condiciones: Diversificación, tiempo y disciplina.

  • Diversificación, para evitar el riesgo de quiebra y alcanzar el objetivo, sí o sí. Por eso resulta más idóneo utilizar fondo de inversión, ya que pocos clientes tienen capital suficiente como para hacer una diversificación correcta.
  • Tiempo, porque sabemos que a largo plazo la volatilidad juega a favor.
  • Disciplina, para poder beneficiarse de las bajadas y las subidas durante el camino hasta llegar al objetivo.

 

4 LOS FONDOS DE INVERSIÓN.

Suponen una inversión de forma diversificada en activos seleccionados por profesionales. Desde el punto de vista del riesgo, la clave del éxito está en su diversificación y en la gestión profesional, aparte otras ventajas como la fiscalidad (permite traspasar el dinero de un fondo a otro sin tributar). Dicho de una forma sencilla, se puede afirmar que el único riesgo que tienen los fondos de inversión es no saber utilizarlos, como cuando te tomas un medicamento. Para saber utilizarlos tienes que fijarte en tres cosas: Su rentabilidad esperada, su volatilidad y su horizonte temporal recomendado.

Rentabilidad esperada. Es la rentabilidad media anual que se espera ofrezca este fondo en el horizonte temporal de mi objetivo.

Un ejemplo concreto: Si hoy aparto 20.000 € para destinarlos a la boda de mi hijo dentro de tres años y lo invierto en un fondo de inversión cuya rentabilidad esperada a tres años es del 2%, esto significa que lo normal es que dentro de tres años tenga alrededor de 21.224€. Es decir que yo espero ganar una media del 2% al año.

Volatilidad. Es la variación media de la rentabilidad del fondo en un periodo determinado.

En el ejemplo anterior, si el fondo de inversión elegido tiene una volatilidad del 3%, significa que puede ser que en los próximos tres años, durante el periodo en el que yo mantendré la inversión, puedo tener un año en el que gane un 5% y otro año en el que pierda un 1%.

Horizonte temporal. Es el plazo al que resulta idóneo invertir en este fondo.

Los fondos de inversión son el producto idóneo para el inversor particular. Si los combinamos correctamente, se adaptan a todos los perfiles de inversor.

En España tenemos a disposición más de 33.000 fondos de inversión. Todas las entidades financieras y compañías de seguros tienen a disposición de los inversores este tipo de vehículo.

Si quieres profundizar más sobre los fondos de inversión, te invito a ver el vídeo y las lecturas recomendadas de esta lección.

Consejo: Al invertir en fondos de inversión, no te fijes sólo en la rentabilidad que te puede ofrecer. Es igual de importante conocer qué volatilidad necesita para obtenerla. Sólo así sacarás beneficio de sus subidas y bajadas durante el tiempo que esté invertido.

Para terminar esta parte fíjate en los dos gráficos siguientes, el primero está realizado por JP Morgan y nos ofrece las rentabilidades de haber invertido a un año, a cinco, a diez años y a veinte en un fondo de renta variable, en un fondo de renta fija y en un fondo mixto 50/50. Fíjate en las barras, representan la volatilidad. Desde 1950 hasta 2014, un inversor que hubiese invertido a un año podría haberle sucedido que ganase un 61% o que per- diese un 43% si decidió invertir en un fondo de renta variable. En un fondo de renta fija un poco menos, hasta un 48% en un año, y atención llegar a perder un 18% también en un año. En el caso de invertir la mitad en un fondo de renta variable y la otra mitad en renta fija la horquilla va desde el +49% al -24%. Pero atención, aquí está lo interesante de este gráfico, que nos demuestra que a cuanto más plazo se invierta la volatilidad es menor, hasta el punto de que si yo tengo que ahorrar para la jubilación a un plazo de veinte años invirtiendo todos mis ahorros en renta variable lo mínimo que hubiese ganado sería un 4% al año, y si hubiese invertido todo en renta fija lo mínimo hubiese sido el 1% al año.

El segundo gráfico es para explicar la volatilidad a corto plazo y cómo podemos aprovecharla si invertimos a largo plazo.

En 1980 este índice termino subiendo un 26%, aunque durante el año llegó a bajar un 17%, al año siguiente cerró el año bajando un 10% y hubo algún momento del año que llegó a bajar un 18%, así año a año hasta el 2015. A pesar de estos movimientos este índice ha obtenido en estos 35 años una rentabilidad media anual del 8,89% (100.000€ se hubiesen convertido  en casi 2.000.000€).

Si invertimos a largo plazo, y me refiero a más de 10 años, sin tener que llegar a 35 por supuesto ¿Cómo podemos aprovechar estos movimientos a corto? Va a de- pender del método de inversión que se utilice, mejor si son automáticos o semiautomáticos, porque está demostrado que cuando los mercados bajan los inversores se sienten frenados por el miedo y no hacen nada, o en muchos casos venden fruto del pánico. Estos métodos de inversión los veremos en la parte 2, antes vamos a definir nuestro perfil de inversor para saber qué vehículos podremos conducir en función del carnet que nos saquemos.

“Mi perfil de inversor”

Ahora que conoces los medios de transporte para hacer nuestro viaje, vamos a determinar qué pruebas has de superar para que te concedan el carnet para conducirlos. Vamos a estudiar los criterios para determinar tu perfil de inversor.

Capacidad de asumir el riesgo. Este es un criterio técnico. La capacidad de asumir riesgo está directamente relacionada con el horizonte temporal en el que has fijado tus objetivos. Está relacionado con el concepto de volatilidad, en el sentido de que a cuanto más plazo se invierta más volatilidad se puede asumir.

Tolerancia al riesgo. Este es un criterio personal, ya depende de tu situación personal o familiar, de tus conocimientos y experiencia como inversor. Por ejemplo, un inversor con hipoteca e hijos menores debería tolerar menos riesgo que otro inversor sin ese nivel de responsabilidades.

Percepción del riesgo. Este es un aspecto psicológico y emotivo que afecta a como se reacciona ante una bajada de los mercados. Por ejemplo, ¿cómo reaccionarías ante una bajada del 15% en tu fondo de inversión? ¿La aprovecharías como una oportunidad de compra y mayores ganancias futuras o, por el contrario, la sufrirías con pensamientos pesimistas y ventas irracionales?

Con estos tres criterios se elabora el perfil de inversor, que se plasma en un documento llamado “test de idoneidad” y que viene a ser como el carnet de conducir de los productos financieros.

El test de idoneidad

Es el formulario que recoge las preguntas con las distintas opciones de respuestas que per- mite obtener el perfil de riesgo legal y que condicionará el acceso únicamente a aquellos productos financieros y bancarios idóneos. Este formulario se cumplimenta a través de la entidad donde se realizarán las inversiones.

Los test de idoneidad ofrecen un resultado que clasifica al inversor para permitirle acceso a los productos financieros. Un ejemplo sencillo podría ser el siguiente, para que se entienda:

  • Perfil conservador: máximo 15% renta v
  • Perfil moderado: máximo 25% renta v
  • Perfil equilibrado: máximo 50% renta v
  • Perfil dinámico: máximo 75% renta v
  • Perfil agresivo: máximo 100% renta v

Pues bien, ya tenemos nuestro carnet de conducir, ahora veamos cómo conducir los distintos productos financieros que tenemos a disposición.

PARTE 2: CÓMO UTILIZAR LOS PRODUCTOS FINANCIEROS. METODOS Y ESTRATEGIAS DE INVERSIÓN.

Entendemos por método la forma en que vamos a realizar las inversiones, y estrategia, la diversificación que utilizaremos para para llegar al objetivo.

METODOS:

Método inversión fraccionada. Consiste en no invertir todo de golpe, sino hacerlo de forma fraccionada durante un corto periodo de tiempo, 3, 6, 12 o 24 meses. Consiste en aprovechar los movimientos que pueda tener el mercado a corto plazo y realizar las compras de las participaciones utilizando los precios medios de compra.

Método PAC. Consiste en realizar aportaciones periódicas. Se utiliza cuando para lograr un objetivo disponemos de ahorro periódico. Por ejemplo, destinar una parte del salario. Se hace una aportación inicial y después de forma sistemática y disciplinada se van haciendo aportaciones periódicas hasta llegar al objetivo. Consiste en aprovechar la volatilidad del mercado y la teoría del precio medio de compra.

Te aconsejo entrar en la siguiente página web y ver los resultados que se obtendrían invirtiendo 1.000 € al mes durante cualquier periodo seleccionado                                                               “Inostrisoldi.com

Consolidación y reinversión. Consiste en traspasar las ganancias a un fondo sin riesgo y reinvertir cuando se produzca una bajada. Puedes consultar en la zona privada de nuestra web planificacionfinanciera.es el apartado de seguimiento fondo de inversión.

Método ciclo de vida. En el ahorro para la jubilación se puede aplicar un método que consiste en ir reduciendo el riesgo de la cartera de forma automática a medida que nos vamos acercando a la jubilación. Por ejemplo como puede ver en la tabla siguiente:

ESTRATEGIAS:

Cuando hablamos de estrategias nos referimos a que activos utilizo para hacer las inversiones, depósitos, bonos, acciones, fondos, etc.

Los activos a utilizar dependerán del objetivo, perfil de inversor, horizonte temporal, rentabilidad esperada y volatilidad aceptada.

Primero: Establecer los objetivos de inversión es el primer paso, porque afecta también a la fiscalidad.

Segundo: El perfil de inversor marca el acceso a los productos y sobre todo el porcentaje que se puede invertir en renta variable.

Tercero: El horizonte temporal, el cuándo necesitaré el dinero.

Cuarto: La rentabilidad esperada y la volatilidad.

Con toda esta información se seleccionan los productos financieros en que se va invertir.

 

Hay que diversificar de forma eficiente

Es importante tener claro la diferencia entre diversificar y diversificar de forma eficiente, y esto se consigue cuando los activos que utilizamos tienen poca correlación entre ellos.

Una diversificación muy poco eficiente es cuando se compran acciones de BBVA y Santander, o bonos del estado y un fondo de renta fija.

Una diversificación eficiente es cuando se invierte entre activos que se comporten de forma diferente en el mercado. El ejemplo a seguir es la diversificación siguiendo el principio de Russel, gestora americana que demostró de forma empírica como diversificar las carteras para obtener la mayor rentabilidad con el menor riesgo a largo plazo.

Estrategia de inversión a través de fondos de inversión La simplificación de Russel:

La gestión de carteras de fondos y de su riesgo a largo plazo, se deben llevar a cabo en 3 niveles de diversificación:

Múltiples activos: Renta Fija, Renta Variable, Materias Primas, Inmobiliario.

Múltiples estilos: Valor, crecimiento, …

Múltiples gestores: JP Morgan, Fidelity, M&G, etc.

RESUMEN

Esta lección tiene como objetivo hacerte ver que los recursos son escasos y que debemos optimizar su utilización.

¿Los hemos conseguido? Una vez más, espero que la respuesta sea sí.

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