Planificación financiera y fiscal centrada en la jubilación

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Estamos inmersos ya de lleno en noviembre, en cuanto nos demos cuenta comenzarán las navidades y con ellas despediremos este 2021. Al igual que en estos momentos empezamos a preparar reuniones, cenas, compras y demás ajetreos que traen las fiestas navideñas es momento para revisar la planificación.

¿Por dónde empezar?

En primer lugar es momento, con el cierre del ejercicio, empezar a pensar en la fiscalidad. Es ahora cuando nos tenemos que preparar para estimar y prever la declaración de este año, la cual presentaremos en el 2022. Por ello es necesario revisar muy bien lo acaecido en el ejercicio actual y si fuera necesario tomar medidas para intentar aligerar la factura fiscal.

Posiblemente lo primero que se nos venga a la cabeza son las modificaciones legales realizadas en materia de máxima aportación a los planes de pensiones.

Modificaciones legales a partir de 2021

Como saben desde enero de 2021, la aportación anual máxima a planes de pensiones se ha reducido considerablemente. En este ejercicios la aportación máxima a los planes de pensiones individuales se cifra en un límite máximo de 2.000€ anuales, lo que supone una reducción de 6.000€ (en el ejercicio de 2020 la cifra máxima era de 8.000€). Recordemos que esta reducción afecta tanto a los planes de pensiones como a figuras sustitutivas, en este caso a los seguros denominados en planes de previsión asegurados. Existe además una cuantía máxima de tope en función de los rendimientos netos del trabajo y las actividades económicas del 30%.

La reducción de este límite máximo lleva aparejada una novedad sobre los planes de pensiones de empleo, donde se ha incrementado el límite hasta otros 8.000€ adicionales. Las cantidades aportadas integran la aportación del empleador a favor del trabajados así como cantidades aportadas voluntariamente por el propio trabajador. Teniendo presente ambos límites, los ciudadanos podríamos llegar a un importe de 10.000€, 2.000 €al individual y 8.000€ a los de empleo para quien goce de uno de ellos.

Situaciones extraordinarias

Hay que recordar también que es posible la aportación a un plan de pensiones del cónyuge del declarante. En el año 2021 la ley posibilita la aportación con un límite de 1.000€, condicionado que el cónyuge  obtenga rentas del trabajo y actividades económicas superiores a 8.000€ anuales. Recordemos que hasta el año 2020 el límite de las aportaciones a favor del cónyuge ascendía a 2.500€ anuales.

Además las personas con discapacidad podrán aportar hasta 24.250€ anuales y sus familiares, 10.000€ por persona. Por tanto la aportación conjunta entre el partícipe y sus familiares no podrá exceder los 24.250€.

Las cantidades aportadas a los planes de pensiones son consideradas gastos deducibles, por lo que disminuirá lo que el contribuyente tendrá que pagar a Hacienda el próximo año por concepto del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas. Es una característica muy apreciada por aquellos que más ingresos tengan por su salario o por la remuneración recibida por actividades profesionales.

Pólizas Unit-linked

Ahora bien la disminución de los límites no debe constituir un obstáculo para destinar el ahorro a otros productos existentes en el mercado, eso sí en este caso el ahorro destinado a los mismos no tendrán la consideración de gasto deducible. Los productos más populares y quizá más adecuados donde llevar este ahorro son los fondos de inversión y la pólizas unit-linked. Estos últimos seguros, para aquellos que los desconozcan, según Unespa (patronal del seguro) son aquellos en los que el tomador asume el riesgo de la inversión, lo que permite tener la posibilidad de una gestión dinámica.

Debe tenerse presente que lo primero que tenemos que conocer antes de invertir en este tipo de pólizas es que es un vehículo de inversión que está concebido como un seguro de vida ahorro y que está pensado para canalizar el ahorro a largo plazo, pero, eso sí, con riesgo. Son seguros vinculados, generalmente, a un fondo de inversión, por lo que carecen de una rentabilidad mínima garantizada.

En el unit linked, el tomador del seguro es quien asume todo el riesgo de la inversión porque puede elegir en qué tipo de activos financieros quiere invertir, siempre dentro de los que permite la póliza y bajo las restricciones de la aseguradora. Así, el tomador lo que hace es invertir en un seguro de vida y elige qué activos están por debajo, siendo la aseguradora la que asume la titularidad de esos activos y los asigna a la póliza.

Todavía sin datos de cierre para este 2020, conforme a los datos nuevamente de Unespa en el año 2019 estas pólizas recuperaron su atractivo hasta cerrar 2019 con más de un millón de asegurados, en concreto, 1.157.288-, lo que supone elevar en un 10% la cifra de ahorradores que contaban con este producto a cierre de 2018. En cuanto al dinero en estas pólizas ascendían a 14.280 millones de euros en provisiones, un 16% más que lo que gestionaban hace un año.

Otros productos

En el mercado existen también otros tipos de productos, son los seguros denominados Pias y Sialp, así como las cuentas Cialp. Unos productos para dirigir el ahorro, donde cumpliendo una serie de restricciones, como por ejemplo el máximo de aportaciones, tiempo de permanencia y en caso de las Sialp la forma de cobrar, están exentas al vencimiento de declararse en el IRPF del año que se cobren.

Como decía anteriormente, es ahora el momento de organizar convenientemente las aportaciones dedicadas a complementar la jubilación.

Desde la Asociación nuestros educadores y planificadores financiero estudiarán su caso y podrán destacar los puntos fuertes de estos productos, intentando que pueda tener una idea clara del más conveniente para usted.

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