Inversión en trasteros y plazas de garaje

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Cuando hablamos de inversión en inmuebles, algunas personas únicamente piensan en viviendas, sin embargo, en la inversión inmobiliaria existen otras formas de promover el ahorro, además, el capital que se requiere para invertir es significativamente menor en contraposición al que se requiere para la adquisición de una vivienda.

¿Cuáles son las ventajas de esta inversión?

Esta menor cantidad de dinero puede permitirnos llevar a cabo una diversificación (concepto muy relevante a la hora de realizar inversiones), existiendo ventajas importantes y diferenciadoras con respecto a la adquisición de una vivienda. Una de ellas, se corresponde a que la inseguridad jurídica que pueda promover el gobierno que se encuentre en ejercicio en su forma de legislar sobre la vivienda, este tipo de propiedades siempre y cuando se encuentren de forma independiente a la propia vivienda no entrarían dentro de dicha legislación. Por último, hay que destacar que los gastos a los que se incurren en la inversión de este tipo de inmuebles son mucho menores que los que supone una vivienda.

La inversión en plazas de garaje, supone unas rentabilidades que pueden llegar a alcanzar en torno al 6% en ciudades de alta demanda como Madrid o Barcelona. También hay que destacar, que en adición a la propia renta por arrendamiento que genera, la propiedad puede revalorizarse y elevar así su rentabilidad a largo plazo además de proporcionarnos de ingresos mensuales regulares.

Los gastos a los que se incurren por la adquisición de una plaza de garaje son aquellos que tratan de gastos de comunidad, los cuales siempre serán menores que los que lleva implícitos una vivienda y el IBI, que también se abona al ayuntamiento correspondiente. Los datos medios arrojan que los gastos comunitarios se sitúan en torno a 50€ trimestrales y 150€ anuales en el caso del IBI.

Los impuestos por la adquisición de este inmueble en el caso de que la plaza de garaje sea vendida de forma directa por el promotor, se aplica el 21% de IVA. La plaza que nos sea entregada debe considerarse de “primera entrega”, es decir, aunque sea nueva si el promotor la ha vendido a otra empresa o el inmueble ha sido alquilado por un tiempo superior a dos años, no podrá considerarse como “nueva” y se aplicará dicho 21% de IVA. En caso de que la
plaza sea de segunda mano tributará mediante el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.

La inversión en trasteros, sufrió un auténtico boom en el 2019 siendo el centro neurálgico la capital de España. Con el elevado precio que experimentaron los arrendamientos y adquisiciones de vivienda, la población se vio obligada a trasladarse a pisos más pequeños, quedando así comprometida su capacidad para almacenar sus utensilios. Además de los particulares, estos trasteros también son utilizados por gran cantidad de trabajadores autónomos, como pintores o electricistas.

Las dimensiones de estos habitáculos son muy heterogéneas, y en este sentido los precios varían en función de la superficie y de la situación geográfica donde se ubican. Por lo general, cuanto más céntrico se encuentre el inmueble mayor será su importe por metro cuadrado. Asimismo, los costes se encarecen cuando el propio edificio que aloja dichos trasteros cuenta con sistemas de vigilancia, alarmas, zona de carga y descarga, acceso directo a ascensores,
etc.

Aunque los precios de los trasteros son asequibles, su compra tributa al igual que las plazas de garaje al tipo general del IVA. Algunas de las ciudades dónde la adquisición de trasteros cuenta con unos precios mas económicos serían León o Cáceres, cuyos precios se sitúan en torno a 300€ y 800€ el metro cuadrado. En contraposición encontramos a
ciudades como Madrid o Barcelona donde los importes se sitúan en torno a 930€ y 3.000€ por metro cuadrado.

Para finalizar, tanto la inversión en plazas de garaje como en trasteros son una posibilidad a tener en cuenta por parte de los inversores, tanto para la jubilación como para la consecución de otros objetivos vitales. Presentan ventajas en sus bajos importes, ausencia de IVA si se realiza un arrendamiento conjunto con una vivienda habitual situada en el
mismo edificio, son unos activos que protegen de la inflación y permiten diversificar nuestra cartera de activos, pero quizá su mayor complejidad es llevar a cabo su administración. Un factor muy importante para obtener rentabilidad y además poder contar con un soporte jurídico es la formalización de un contrato de arrendamiento, debido a que éste es una garantía. La no realización y formalización de un contrato, favoreciendo así una economía sumergida, puede incurrir a consecuencias muy graves y verdaderos quebraderos de cabeza.

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